La mirada de los presidenciables: ¿Qué tan conscientes son del emprendimiento?
Expertos evaluaron las propuestas de tres de los candidatos. (Revista City, Noviembre 2009).
Que el emprendimiento es clave para el desarrollo de un país, que se necesitan compañías que jueguen roles principales en las industrias globales; que Chile ya está inserto en el mundo y lo que debe definir es su nivel de competitividad futura en este escenario. no es ninguna novedad.
Del mismo modo, para todos está más que claro que son los emprendedores los que dan vida a nuevas realidades generando empleo y riqueza, pero son los de alto impacto los que realmente marcan la diferencia en lo que respecta al progreso sustentable. Un dato fundamental es que aquellos que logran crecer a tasas mayores al 20% de forma sistemática, fomentan la creación de empleos de calidad, estables y pagan hasta lo veces el promedio de sus industrias. En naciones desarrolladas estas “nuevas” organizaciones son las responsables del 50% de los empleos y el 80% de las innovaciones, siendo el motor de sus economías.
Así, el panorama previo a la elección presidencial es que en la mayoría de las presentaciones de los candidatos, la palabra “emprendimiento” se ha transformado en un item bullado y esencial. Mucho hemos leído y escuchado acerca de sus planes gubernamentales para favorecer a quienes dan vida a nuevas empresas, incluso, “algo” hemos oído sobre la importancia de la innovación. Siendo que si nos comparamos con países desarrollados, la diferencia no sólo es abismante sino vergonzosa. Finlandia y Suecia, que también basan sus economías en los recursos naturales y, por ende, se ubican dentro de los principales territorios que compiten con Chile. invierten cerca del 4% de su PIB en investigación y desarrollo (I.D). ¿Y nosotros? En el mejor de los escenarios, llegamos al 0,7%.
En síntesis, la mayoría de los asesores de los candidatos hace mención a que la cantidad de pymes debe aumentar más que el promedio de la economía; a la creación de nuevos empleos en este sector y al apoyo a cientos de miles más de emprendedores; a la reprogramación de las deudas tributarias; a la modernización de la Ley de Quiebras; a la puesta en marcha de un órgano especializado que asesore a los gobiernos y hasta de una oficina nacional de emprendimiento. Pero más allá de lo que está en el discurso yen el papel, ¿qué piensan ellos sobre el emprendimiento y sus principales piedras de tope en nuestro país?, ¿qué proponen para resolverlo? y, más importante aún, dimensionan la implicancia competitiva que esto conlleva y demanda para nuestro territorio? Queda aproximadamente un mes para que la ciudadanía concurra el domingo 13 de diciembre a votar a las urnas y en City quisimos saber, en concreto, cómo harán los cambios que mencionan será el sello de sus gobiernos.
Radiografía del emprendimiento en Chile
Para evaluar lo medular de las propuestas de tres de los presidenciables en torno al emprendimiento, convocamos a Fernando Prieto, presidente de Southern Angels; Gerardo Fica, gerente del nodo tecnológico ACTI; Alan Farcas, director ejecutivo de Endeavor Chile y Kenneth Gent, gerente general de Momento Cero; quienes recibieron y analizaron las respuestas de los consejeros en materia económica que entrevistamos: Luis Eduardo Escobar, economista de la Universidad de Chile y asesor económico del comando de Marco Enríquez-Ominami (MEO); Oscar Landerretche, economista de la Universidad de Chile y jefe económico del comando de Eduardo Frei y Felipe Morandé, decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile, macrocoordinador de Grupo Tantauco y miembro del equipo económico de la candidatura de Sebastián Piñera.
Para llevar a cabo esta tarea, centramos las preguntas en las siguientes temáticas: diagnóstico general del emprendimiento en Chile, falencias y propuestas en torno a la educación como base del emprendimiento, y falencias y propuestas en cuanto al financiamiento para el emprendimiento.
Emprendiendo en Chile
La evaluación del comando que representa Luis Eduardo Escobar (MEO), respecto de las falencias principales respecto al mundo del emprendimiento en nuestro territorio, es el desconocimiento que hay en la ciudadanía sobre este tema, sumado a barreras institucionales que apoyen al emprendedor y faciliten el desarrollo de sus proyectos. “Éstas dificultan el emprendimiento o aumentan innecesariamente el costo y el riesgo de emprender. Por ejemplo, para crear una empresa en Chile, con un buen abogado y un contador, uno se demora en promedio 30 días”. Tema para el que Escobar establece un paralelo con naciones como Nueva Zelandia, donde la constitución de una compañía toma solamente dos días.
Por otra parte, hace hincapié en que “cerrar una empresa puede tomar un año y la quiebra de una entidad y su liquidación es un proceso sumamente engorroso. Para complicar aún más los problemas, no tenemos una Ley de Quiebras, que permita que la persona involucrada pueda recuperarse con rapidez e iniciar nuevas actividades”. Tareas que, ajuicio del comando que asesora, corresponden a iniciativas legislativas que el próximo gobierno tendrá que asumir.
Ante este planteamiento, en el que sólo se perciben soluciones reglamentarias más que estructurales, Alan Farcas de Endeavor, señala que lo trascendental es que “no podemos seguir con estructuras complejas y difusas: en la Banca, en el sistema de subsidios y controles. No sólo deberíamos llegar a estándares internacionales en tiempos de apertura de empresas, sino que la tarea deberla ser inyectarle adrenalina al sistema para procesar los proyectos por los inversionistas o las tramitaciones en el sistema público”.
Oscar Landerretche (Frei), en tanto, identifica que uno de los desafíos centrales para el emprendimiento en nuestra nación es el enorme déficit que tenemos en calidad y cantidad de recurso humano, y sostiene que “Chile se caracteriza por ser un país que ha avanzado mucho en inversión, pero que tiene un déficit en eficiencia, innovación y cumplimiento de metas. Esto es lo que motiva que el elemento central de nuestra plataforma de gobierno sea una reforma educativa muy profunda”.
Para Fernando Prieto, ‘”cuando hablamos de innovación, emprendimiento y educación, uno no puede hablar de esos temas si no le da el marco de competitividad futura país. Nadie ha colocado esto en el nivel de urgencia que necesita”.
En segundo lugar. Landerretche señala el problema de la concentración de mercados, la falta de acceso a éstos y de competencia, y como tercer punto, agrega el retraso en la agenda de reforma y fortalecimiento del rol del Estado.
Según el presidente de Southern Angels, efectivamente “el Estado debe tener un rol, no sé si más fuerte, pero si más inteligente y esto tiene que ver con una nueva institucionalidad. El esquema actual es desordenado, no está hecho para este mundo, entonces no funciona, porque está mal montado”.
Sobre el mismo tema, Felipe Morandé (Piñera) indica que las principales problemáticas están centradas en las dificultades burocráticas para iniciar nuevos emprendimientos, una Ley de Quiebras que castiga desmesuradamente al emprendedor, la falta de financiamiento de riesgo y las dificultades de acceso al capital de trabajo.
Ajuicio de Gerardo Fica de ACTI, las soluciones propuestas por este comando no tienen nada de novedoso y, si bien coincide con que los conflictos para comenzar un negocio son reales, este tema es irrelevante en relación a otras problemáticas más trascendentales.
Sobre la realidad de Chile en cuanto al emprendimiento, los especialistas consultados coinciden con que el problema base que presentan las respuestas entregadas por los comandos, es que el concepto a partir del cual establecen sus propuestas para el emprendimiento, está obsoleto y, más bien, se asemeja al usado en las décadas de los 80 y 90. En la actualidad, es imprescindible mencionar que lo que se necesita son emprendedores que se atrevan a usar herramientas y tecnologías sofisticadas, para ser capaces de entrar en el juego internacional y competir de igual a igual ante sus pares provenientes de naciones industrializadas, donde los incentivos, tanto para el emprendimiento como la innovación, superan el dígito cero, destinando entre 1,5% y 3,9% de su Producto Interno Bruto (PIB).
Y cuando nos referimos a ese tipo de emprendedores, los de alto impacto, es esencial contemplar la importancia de la ciencia, de la investigación, de la preparación básica universitaria y de los centros de excelencia. Y si de cultura y educación se trata, tal y como afirman los comandos, resulta imperioso transmitir a nivel masivo y con un lenguaje simple, la relevancia del espíritu emprendedor en la vida de las personas. Esto, porque si cada individuo no logra internalizar el dicho “si se quiere, se puede”, de nada servirán los numerosos paquetes de medidas, ni los recursos que se dispongan para ello.
Para el director Ejecutivo de Endeavor Chile el diagnóstico es claro y a su juicio: “La principal falencia es la falta de diferenciación del emprendimiento de alto impacto versus manejar un negocio estándar. Los emprendedores de “alto rendimiento”, al igual que los deportistas necesitan una política especial que vaya al ritmo de ellos pero, en especial, al ritmo de la economía globalizada que no da tregua. Acceso a financiamiento, asesoría, redes y conocimiento son algunos de los elementos que deberían fluir con mayor facilidad.
Educando emprendedores
Respecto de las falencias y propuestas en torno a la relevancia de la educación, Luis Eduardo Escobar (MEO) resume que la problemática se basa en la importancia de una educación adecuada, la cual debe comenzar desde los primeros años. “No hay en Chile una cultura de emprendimiento. Tenemos que crear un ciudadano emprendedor y eso parte desde la educación básica. Nadie se convierte en emprendedor si toda la vida le enseñas a repetir lo que un profesor escribió en el pizarrón y si le meten en la cabeza que correr riesgos es peligroso”, asegura Escobar.
Ajuicio de Kenneth Gent de Momento Cero, si bien éste es uno de los temas de fondo para mejorar la educación, antes debemos perfeccionar el nivel de los profesionales y sus expectativas laborales: “Cómo se podría educar en el emprendimiento y la innovación si quienes imparten educación (profesores) no saben de esto, ni tampoco son (en su mayoría) emprendedores?”, a lo que añade que la respuesta a esa interrogante explica la permanente migración de profesores competentes desde el sistema público al privado, donde las expectativas de remuneración, clima laboral y entornos directivos, por lo general, son mucho mejores”.
Para Oscar Landerretche (Frei), Chile tiene serios déficit en esta área, puesto que el 6or de nuestra población adulta es analfabeta funcional y el 50% de la fuerza laboral (potenciales emprendedores nuevos) no ha terminado sus estudios escolares. “Los problemas en esta área son profundos, difíciles y multidimensionales. No hay una bala de plata, se necesita una bomba de racimo. Nuestra propuesta es de transformación de la estructura económica, una reforma educativa, una reforma del Estado, una reforma laboral y una reforma del Ministerio de Economía, son esa bomba de racimo”.
Ante lo que Gent responde que la educación no se centra solamente en capacitar mejor a los alumnos.”El techo en la calidad de la educación de un sistema educativo es directamente proporcional a la calidad de sus profesores. Por ello, el que ninguna de las propuestas de los presidenciables aluda explícitamente a derogar el Estatuto Docente es insólito desde el punto de vista técnico, pero muy en la línea de los objetivos políticos, porque hacerlo es “quemarse” y sacrificar votos de quienes tengan intereses creados”.
La institución que representa Felipe Morandé (Piñera) se alinea con las propuestas de los comandos ya mencionados. “No hay asignaturas donde se fomente el emprendimiento en las escuelas y colegios y los propios maestros no valoran suficientemente las iniciativas novedosas de sus estudiantes. Es básico intervenir en esta área, enseñando a los alumnos a evaluar y valorar el riesgo, para que posteriormente se atrevan a ser emprendedores en busca de la creación de valor y agentes en la generación de empleos y riqueza”.
Para Gerardo Fica, estas medidas no son más que buenas intenciones de largo plazo, pero en lo que respecta al corto, se trata de cambios discretos. A su juicio, el análisis general es muy leve, y más que concretas, sus propuestas son “aeróbicas”.
En síntesis, Kenneth Gent señala que es “irresponsable prometer como estrategia de campaña profundas reformas al sistema educacional sin mencionar cuáles serían esas reformas, qué tiempos llevaría implementarlas y qué despliegue de recursos materiales y humanos (a mi juicio principal tema a resolver) se necesitan para que funcionen. Llevamos varias elecciones en que todos los candidatos han prometido lo mismo, no obstante, la calidad del sistema educativo permanece con magros resultados”.
Como “respuestas poco precisas y carentes de medidas concretas con sustento técnico”, califica el gerente general de Momento Cero lo diagnosticado por los tres representantes de los distintos comandos. Y agrega que, lo que se echa de menos es el cómo hacer aquellos cambios que mencionan.
¿Cómo financiar? En cuanto a las falencias y las propuestas en torno al financiamiento para el emprendimiento, la visión de Luis Eduardo Escobar (MEO) es que en Chile el mercado de capitales está poco desarrollado y el sistema bancario está altamente concentrado y controlado por bancos que corren pocos riesgos, y se hace extremadamente difícil obtener crédito sin otorgar garantías reales, generalmente por un valor que excede largamente los montos prestados. A su juicio “esto pone en conflicto el patrimonio de las personas y no distingue entre el riesgo del negocio y el patrimonio personal, que fue uno de los grandes avances del desarrollo económico en los países hoy industrializados. Pero como vimos anteriormente, el emprendimiento es riesgoso por naturaleza. Por tanto, aquí tenemos una limitación importante para la actividad emprendedora”.
Como posible solución dice que “idealmente, lo que debe ocurrir es que personas o instituciones con excedentes financieros puedan invertir en nuevos emprendimientos, corriendo los riesgos del caso’ y añade que “también hay una función para el Banco Estado quien, hoy por hoy, ni siquiera abre cuentas corrientes a empresas recién formadas”.
Para Alan Farcas de Endeavor, el tema pasa por reformas más profundas. “Requerimos ser verdaderamente agresivos para que los inversionistas tengan la motivación para embarcarse. Se hace indispensable un mecanismo tributario que premie a los que invierten en emprendimientos dinámicos. En países como Inglaterra, los ángeles reciben un subsidio directo y un incentivo tributario por casi el 60% de los recursos que aportan”.Y agrega que lo interesante es que no se requiere más plata para mejorar esto. “Necesitamos reenfocar los recursos a las etapas iniciales que es donde se corre mayor riesgo. Pero mucho más importante es cambiar el cerebro de los chilenos para que entendamos que son los emprendedores los que manejan el carro del desarrollo. No los burócratas, ni los empresarios consolidados, ni los académicos”.
Según el comando representado por Oscar Landerretche (Frei), “el problema central es que durante mucho tiempo hemos tenido una regulación y supervisión del mercado de capitales muy centrado en la solvencia. Lo que ha generado, como consecuencia, dejar de lado la competencia en el sector bancario y de crédito, con perjuicio justamente a los emprendedores emergentes. Ante lo que la propuesta es “transitar hacia una regulación financiera consolidada que tenga una mirada más pro-competencia. Y queremos que el Banco Estado continúe produciendo un estándar de provisión de liquidez que obligue a los intermediarios financieros privados a atender los segmentos de emprendedores emergentes”.
En torno a este tema, Felipe Morandé (Piñera) sostiene que “los fondos de capital de riesgo han aumentado, muchos de ellos con apoyo de Corfo. Pero los programas de esta entidad son dispersos y a veces muy burocráticos. Los bancos suelen ser conservadores a la hora de otorgar créditos a emprendedores sin mucha historia, y los que la tienen, encuentran dificultades para trasladar sus garantías porque no funciona adecuadamente el Fondo de Garantía para Pequeños Empresarios (Fogape)”.
Ante esto, Fernando Prieto de Southern Angels es claro al señalar que “hablan del rol del Estado, del rol de Corfo, del rol del Banco Estado, que es el ‘pan con mantequilla’. ¡Es lo que se ha hablado en los últimos is años, pero nadie está hablando de una institucionalidad nueva!”. “Cuando digo que el concepto que los comandos transmiten es’ochenteró y trasnochado, es porque su conceptualización es antigua. Es bueno que haya gente que haga empeño para que genere actividad económica y que se auto-emplee o que incluso dé empleo. Pero el tema hoy día es mucho más sofisticado. Además de eso, se siguen requiriendo tres elementos para que un plan sea sustentable: un proyecto innovador, con buen equipo emprendedor y con financiamiento adecuado, eso es una unidad indivisible para que las cosas pasen, y con impacto. Ese discurso no está. Si vamos a hablar de emprendimiento, tenemos que darle el marco estratégico de competitividad futura país y tenemos que asociarlo con modelos de emprendimiento más globales”.
Sumando y restando
En sintesis, los especialistas consultados coinciden en que el cambio debe ser profundo y abarcar diversas áreas. Fernando Prieto es categórico a la hora de recalcar que “es preocupante que este tema, que es la estrategia en que se están jugando el futuro de un país, no esté desarrollado por los expertos de un comando. Es un discurso tremendamente manoseado, muy pasado de moda, no es de futuro y de entendimiento de lo que está pasando en el mundo. Además, no hay sentido de urgencia. Cuando uno tiene que hacer cambios profundos en un modelo, desagraciadamente tiene que estar dispuesto a generar ruido, y no lo hacen porque no está consensuado como un tema relevante”. A lo que agrega un dato importante: “Según el World Economic Forum, Chile ha bajado ocho lugares en los últimos cinco años en competitividad global, del puesto 22 al 30, y esperaría que ése fuera un tema de los propios candidatos, que hicieran propuestas innovadoras de acuerdo a lo que está pasando en muchas naciones. No lo han tocado, ni lo han hablado, ni lo han sociabililizado, y eso es preocupante”.
Para Alan Farcas “nuestra cultura todavía castiga a los que fracasan, no da nuevas oportunidades, no premia a los que asumen riesgo, no valora a los emprendedores ‘héroes’, no se enorgullece de sus casos exitosos. Asi, difícilmente Chile podrá lograr el anhelo de la equidad en el mediano plazo”. El director ejecutivo de Endeavor agrega que “el emprendimiento de alto impacto, basado en innovación y globalizable, encarna este cambio cultural, por lo que una de las propuestas que debería implementarse es un programa integral y audaz de capital social y emprendimiento para nuestros jóvenes, que los acerque al mundo de los negocios y les dé las primeras herramientas para crear una empresa si ése es su sueño”.
Por su parte, Gerardo Fica cree que es clave incluir temas como “definir el rol concreto que jugarán el Estado y el Instituto Nacional de Normalización en el desarrollo de Chile; crear 1.000.000 de empleos en áreas emergentes; establecer prioridades y financiamiento dentro de una estrategia, destinando US$500 millones para Parques Científicos o Ciudades del Conocimiento; y desarrollar la institucionalidad, reformar y legislar lo que falte, como un Consejo Nacional de Innovación internacional, un nuevo Ministerio de Economía y reformar el Mercado de Capitales IV”.
A su modo de ver, “todas las propuestas son más livianas que paquete de cabritas. El comando de Frei maneja un par de datos pero el resto es el paraíso del lugar común: ‘La educación lo resuelve todo’, ‘El emprendimiento es clave para el desarrollo de Chile’. ¡El problema es identificar quién debe ser educado.” Cuando queda poco para que nuestro país defina quién ocupará el sillón presidencial, los candidatos hacen lo suyo instalando en la ciudadanía los temas que de una u otra forma, representarán un futuro gobierno. Pero, la deuda con el mundo emprendedor continúa latente. Las propuestas están sobre la mesa. ¿Cómo y cuándo se cumplirán? Es sólo cuestión de tiempo. c SINTESIS
Para muchos, la palabra emprendimiento suena a diario, pero es clave entender su total dimensión para comprender su importancia y consecuencias en el desarrollo nacional. Y, ad portas de un cambio de gobierno, resulta aún más relevante saber cuál es la visión que cada uno de los candidatos para ser el futuro Presidente de Chile tiene al respecto y, más aún, cómo aspira resolver las falencias y potenciar las fortalezas. Las propuestas de cada uno y el análisis de expertos en el tema, nos entregan una visión clara de lo que Chile necesita para instalarse no sólo local, sino mundialmente, como un país emprendedor con altura de miras.

