Pablo y Fernanda Maturana: “El poder de las ecobolsas”
Con la convicción de que podrían “cambiar el mundo”, los hermanos Fernanda y Pablo Maturana decidieron convertirse en empresarios prácticamente sin un peso en los bolsillos, pero con una innovadora idea en mente que ya se había puesto de moda en otros países: el negocio de las bolsas reutilizables.
Fue así como de la mano de estos dos ingenieros comerciales llegó a Chile este novedoso concepto, que ha servido para revivir la industria de la confección en el país, además de crear conciencia sobre los cuidados del medio ambiente.
Según relató Fernanda, todo comenzó en una pequeña empresa familiar de artículos publicitarios donde se inició laboralmente Pablo cuando salió de la universidad.
“Empezaron a recibir pedidos de bolsas reutilizables, las que eran muy usadas en ferias de mucho países. Con ese antecedente, sumado a que es una tendencia mundial que nos había tocado ver… ¡Chan! A Pablo se le prendió la ampolleta y me llamó. Luego de conversar el tema en un asado familiar, nos dimos cuenta que existía un espacio para agregar valor. Desde el primer día pensamos todo en grande con la convicción de que podríamos cambiar el mundo o empezar con un granito”, recuerda la empresaria.
Sin embargo, tomar este camino no fue nada fácil. “Nos tiramos en benji sin elástico, renuncié a mi trabajo (empresa de comunicaciones) justo el día que cayó Lehman Brothers, con miedo…, pero siempre pensando que iba a resultar. En el peor de los casos había que empezar de cero ¿cuál es el problema con eso?”, reflexiona Fernanda.
Golpear puertas
Comenta que la recesión mundial dificultó aún más la tarea de emprender. “Tuvimos que tocar las puertas de todos los bancos para financiar nuestro proyecto. Eso fue uno de los puntos difíciles que tuvimos que sobrepasar”, recuerda la emprendedora Endeavor.
Sin embargo, a pesar de las dificultades los hermanos Maturana nunca perdieron de vista el propósito inicial de convertirse en una empresa exitosa y lograron cerrar su primer negocio también a lo grande, convirtiendo a Cencosud en su primer cliente. “Era muy importante que la primera empresa fuera una marca a las que sus clientes fueran muy fieles. En el rubro de los supermercados de Chile esa marca es Jumbo. Luego el resto vino por consecuencia”, precisa Fernanda.
En la actualidad, los jóvenes trabajan con las empresas más grandes del retail en Chile, están aplicando el modelo de Bolsas Reutilizables en Perú y esperan terminar el 2010 con operaciones en Argentina y Colombia. “Además, tenemos una línea en la que vendemos bolsas a empresas de diferentes rubros como un artículo de merchandising”, afirma la emprendedora Endeavor.
En términos de ventas, dice que han pasado de “cero a todo y este año esperamos vender cuatro millones de bolsas”.
Añade que el éxito de la empresa no sería real si no fuera por “nuestros empleados que son cerca de un centenar entre contratados y part time. La industria de la confección en Chile murió durante los años 80 y a nosotros nos enorgullece estar reviviéndola”, afirma la ejecutiva.

