Jorge Pacheco: el pescador que se transformó en exitoso empresario
De la agricultura pasó a la pesca. Fue el primer buzo profesional de Puerto Montt y también tripulante de pesqueros y buques mercantes. Hoy dirige Oxxean, firma que factura varios millones de dólares.
Reflotar un barco hundido, que una compañía de seguros le vendió por el 10% de su valor, fue un hito que le permitió a Jorge Pacheco obtener por primera vez una embarcación de acero y dejar a un lado la madera. “Fue como sacarse la lotería”, dice el fundador y socio de Oxxean, firma que presta servicios marítimos -salvataje, inspecciones y certificaciones a barcos y muelles- que además posee dos puertos y una marina para yates.
Adquirir ese buque marcó el despegue de una empresa que había partido en los años 70 en Isla Tenglo (frente a Puerto Montt) y que se dedicaba a la extracción de pescados y mariscos, actividad que él mismo y su hermano Ivar realizaban desde que tenían 13 y 15 años, respectivamente.
Jorge Pacheco fue el primer buzo profesional de la zona. Eso le permitió optimizar su trabajo y también optar a empleos como tripulante en empresas pesqueras y de transporte marítimo. Cuenta que siempre estaba con los ojos muy abiertos buscando oportunidades para crecer en su propia empresa. Fue así como años más tarde vio en la salmonicultura una posibilidad importante de negocio y el buque reflotado sirvió para transportar peces vivos y prestar servicios a esa industria. “Fuimos creciendo a la par con la industria del salmón y también nos pegó fuerte la crisis a raíz del virus ISA”, reconoce. Pero no tan fuerte como para hundirlos, pues a principios de los 90 habían diversificado la empresa instalando una marina para yates y embarcaciones pesqueras en Puerto Montt. Tras ello, ingresaron al negocio portuario, con la construcción de un muelle para transferencia de carga un poco más al sur del Canal de Tenglo, donde también construyeron sus oficinas. No se quedaron sólo con eso. A fines de 2009 inauguraron otro puerto en Aysén. Pacheco cuenta que hoy son 200 personas en la empresa y que esperan seguir creciendo. “Estamos mirando de Arica a Punta Arenas qué podemos hacer, siempre estamos pensando cosas nuevas” señala.
“NACIMOS EN UN AMBIENTE DE ESFUERZO, ESO ERA LO NORMAL, NO HABÍA OTRA FORMA DE CONCEBIR LA VIDA. ESA CULTURA FUE VITAL PARA LO QUE VENÍA DESPUÉS”.
- Datos personales
Jorge Pacheco aún vive en isla Tenglo. Es casado y tiene cuatro hijos.
Además de sus negocios, es director de Armasur, asociación gremial de navieros y portuarios de la zona, y presidente del Consejo Empresarial para la Educación Técnica de Puerto Montt. Desde hace tres años es emprendedor Endeavor.
- Sus Hitos
Abandonar su vida en el campo
“Desde los 12 años ya hacía ciertas labores, como guiar los bueyes. Eran trabajos poco motivadores, y eso nos hizo buscar una alternativa. En la pesca encontramos una salida”.
Momento difícil
“Pasamos un período muy duro con la extracción de loco. Los márgenes eran muy buenos y cada año preparábamos faenas más grandes, hasta que todo el sistema colapsó. Pudimos haber quebrado. No había plantas de proceso, y el producto no se podía vender. Afortunadamente abrió una planta en la Octava Región y enviamos nuestros locos para allá”.
Golpe de suerte
“Una vez nos decomisaron las algas que habíamos extraído en el sur, porque no las habíamos declarado. Fue terrible, porque habíamos trabajado tres meses en eso y estábamos endeudados con la gente. A mí se me vino el mundo abajo y me puse a llorar amargamente delante del juez. El 23 de diciembre me citó de nuevo, y me devolvió las algas. Sólo nos cobró la multa. Fue un regalo de Navidad”, relata.
El Mercurio

