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Chile Emprendedoras acelera despegue de emprendimientos dinámicos femeninos

(La Segunda. 25 de junio de 2009)

* “En el futuro, queremos, a través de esta iniciativa, pasar del 10% actual de mujeres con que contamos en nuestro portafolio a por lo menos un 30%”, afirma Alan Farcas, director de Endeavor, una de las instituciones que participan en este programa apoyado por el BID y coordinado por la CCS.
“En el año y medio que llevamos en este programa hemos logrado seleccionar la misma cantidad de emprendedoras que habíamos reunido en los ocho o nueve años anteriores”, afirma Alan Farcas, director de Endeavor, una de las instituciones líderes en el fomento del emprendimiento y que forma parte de Chile Emprendedoras. Esta es una Iniciativa apoyada por el Fondo Multilateral de inversiones (FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), coordinada por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) y ejecutada por Endeavor, la Universidad del Desarrollo, Octantis y Mujeres Empresarias.

Las empresarias apoyadas por Endeavor a través del Programa Chile Emprendedoras han creado emprendimientos dinámicos; es decir, proyectos o empresas de gran potencial y posibilidades de rápido crecimiento, con significativo efecto en la generación de empleo.

“Se trata de mujeres empresarias capaces de pensar en grande y de liderar un equipo en esa línea, y que desarrollen proyectos que las acompañen en ese desafio, con el potencial de llegar muy lejos”, aclara Alan Farcas, director ejecutivo de Endeavor.

Según explica, las emprendedoras apoyadas por Endeavor en el marco de este programa crecen actualmente a tasas promedio de 30a anual, “medido en esta época de crisis”. También han sido capaces de llevar a cabo procesos de spin-off (creación de nuevas empresas-hijas a partir de sus primeros emprendimientos).

Método de selección

Para seleccionar estos emprendimientos dinámicos, la entidad desarrolla un proceso de evaluación que aborda no sólo los aspectos financieros y su proyección de crecimiento, sino también criterios como la creación de puestos de trabajo (para mujeres y hombres) y la capacidad de crear negocios inclusivos; esto es, que agreguen en su modelo de valor a comunidades más desprotegidas o marginales, como jefas de hogar, madres solteras, grupos indigenas con problemas de inclusión o personas con discapacidades, junto a aspectos relacionados con la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). “Los negocios inclusivos son un factor que tomamos especialmente en consideración, junto a criterios como la ética”, apunta Farcas.

Otro antecedente clave que se busca en estas emprendedoras dinámicas es su capacidad de convertirse en modelos de rol; es decir, un ejemplo para que otras futuras empresarias se digan: “si ella pudo lograr éxito, yo también puedo”.

“Hemos descubierto que las mujeres son muy buenos modelos de rol, porque generalmente tienen que sobreponerse a muchas más barreras y problemas de entrada en comparación con los hombres; por ejemplo, en las dificultades relacionadas con la familia”, recalca.

El sistema de búsqueda y selección incluye, junto a formatos de análisis estándar, procesos de evaluación por pares; es decir, otros emprendedores que validen las proyecciones del proyecto. Esta fase incorpora tanto a empresarios chilenos como internacionales: las últimas etapas están a cargo de un panel formado por el Directorio de Endeavor, para luego pasar a un panel internacional donde participan, junto a emprendedoras de todo el mundo, en una competencia para recibir apoyo en la proyección internacional de su idea.

“Hemos desarrollado una serie de baterías que consideran servicios muy potentes, como consultoría internacional, giras, mentores y acceso a financiamiento. En todo este proceso las empresarias reciben ayuda del Programa Chile Emprendedoras para fortalecer sus ideas”, precisa.

Pasión que trae éxito

Atreverse es un verbo que Michelle Boisier aprendió con su propia experiencia. Arquitecta de profesión, mientras trabajaba en un atractivo puesto en una multinacional de ingeniería, desarrollando proyectos mineros, durante un viaje a Canadá se dio cuenta del mercado que existía en Norteamérica para los textiles naturales relacionados con las etnias originarias v el cuidado del ambiente.

“Mi mamá, que es diseñadora textil, teñía lanas para bordado de punto cruz. Recordé ese trabajo, y se me ocurrió que podía intentar algo con el fin de tener mi propia fuente de ingresos”, recuerda.

Así, al principio paralelamente con su labor “oficial” comenzó en 2002 a crear su empresa, dedicada al teñido de hilados naturales —como lana de oveja y alpaca, algodones, bambú y otras fibras no artificiales— que se utilizan en distintos productos. “Donde trabajaba, nunca pensaron que esto, que al inicio hacia como una especie de ‘pololo’, pudiera transformarse en una empresa”, dice.

Sin embargo, la idea pronto comenzó a crecer, al punto que Boisier decidió que era el momento de renunciar a su trabajo y dedicarse 100% a su emprendimiento, que bautizó “Araucania Yarns”. Tan bien le fue que hoy exporta a 12 países de Norteamérica, Europa y Oceanía, y da trabajo a cerca de 30 personas.

Endeavor le ayudó en la tarea de conseguir un socio capitalista que le permitiera crecer y el apoyo de su red nacional para que, a través del Programa Chile Emprendedoras, pudiera presentarse al panel internacional de esta entidad y convertirse en un emprendimiento global.

“Lo que más he aprendido, y que puedo decir a otras potenciales emprendedoras, es que para poder crear algo que permita tener las riendas de la propia vida hay que hacer algo que realmente te apasione. Si tu emprendimiento es sólo para generar dinero, te puede motivar en el corto plazo, pero no te hace perseverar”, aconseja. 

E-LEARNING PARA INNOVAR

Dentro del Programa Chile Emprendedoras, Endeavor desarrolló una innovadora herramienta diseñada para ampliar el acceso de las personas a los conocimientos básicos para emprender. Se trata del programa Emprendedores Endeavor On-line, que es accesible por internet y se basa en el análisis de distintos casos reales de emprendedores, “a partir de los cuales se comparten experiencias y herramientas que contribuyen a la generación de empresas de éxito”, afirma Alan Farcas.

El curso se organiza en nueve módulos o capitules, cada uno con una experiencia real y su marco teórico. Hay un módulo introductorio, con antecedentes generales del tema, y otro de cierre, que presenta los principales elementos abordados a lo largo de los capitulas.

Un dato importante es que la configuración del programa puede variar, dependiendo de los casos de interés u otros aspectos que pueden desarrollarse a la medida del alumno. También cuenta con videos, análisis a cargo del profesor, encuestas y otras instancias interactivas.

El programa fue realizado por Endeavor en conjunto con SKM Seaprende, además de académicos especializados en emprendimiento e innovación.

Más datos en www.endeavor.cl y www.chileemprendedoras.cl