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La agenda con que aterriza Karina von Baer en el gremio agrícola

* La emprendedora Endeavor es la segunda mujer en  integrar la mesa de la Sociedad Nacional de Agricultura.(Diario La Tercera, 16 mayo 2010).

Al momento de esta entrevista, Karina von Baer (38 años), empresaria agrícola de la IX Región, intentaba descansar en un hotel de Bogotá, Colombia, luego de una ronda de negocios. Llegó hasta ahí buscando nuevos mercados para los granos que produce y exporta el holding donde es directora ejecutiva y que está formado por las empresas Saprosem, Granotop, Oleotop, Treetop y Avenatop. Su compañía, que factura US$ 50 millones por año, trabaja bajo un modelo que abarca toda la cadena de comercialización de semillas, fertilizantes e insumos, hasta la entrega de financiamiento a los agricultores.

Los negocios no son lo único que ocupa el tiempo de esta agrónoma de la PUC, que trabajó en países como Canadá, Austria, Alemania e Inglaterra. Ahora deja una parte de su tiempo a su rol como directora de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), el gremio más antiguo del país. Es la segunda mujer en integrar el directorio de la entidad, donde aterrizó con una extensa agenda.

Nuevos desafíos

Los transgénicos ocupan un rol central en su carpeta de propuestas. “Estoy en Colombia -mercado donde Avenatop tiene una alianza con la colombiana Alimentos Polar-, tratando de competir con un producto que viene de Canadá y que tiene menor costo”, afirma. Para Von Baer, la solución pasa, entre otras cosas, por impulsar la producción de transgénicos que, según sus cálculos, implicaría reducir en unos US$ 15 millones los costos, sólo en la IX Región, por un menor uso de herbicidas.

El tema la entusiasma. Es que su mayor expertise está precisamente en los granos (maíz, trigo, raps, cebada y avena). “Siempre fue la agricultura no glamorosa, pero que tiene un rol importante en Sudamérica”, señala esta empresaria, hermana de la actual ministra vocera de gobierno, Ena von Baer. En este nicho ve oportunidades, principalmente por el rol comprador de China en el mercado.

También vislumbra desafíos. Chile es el tercer exportador de avena del mundo, con casi 200 mil toneladas, y exporta aceites, proteínas y cebada. Pero en maíz y trigo es importador. “Parte del maíz que se importa desde Argentina lo podríamos producir en Chile o exportar, pero no estamos llegando afuera porque llegan productos más baratos de otros lados, como Canadá, Argentina o Brasil”, afirma. Añade que en soya se compran 400 mil toneladas al año, la mitad de ellas transgénicas. “No somos un país libre de transgenia. Estamos comiendo leche, carnes, pollo y huevos transgénicos, porque nuestros animales están comiendo soya y maíz. Si estamos importándolo, seamos consecuentes”, opina.

Tiempo compartido

Von Baer no sólo trabaja en el campo. Vive en él, en Gorbea, a 30 kilómetros al sur de Temuco. A Santiago viaja dos veces por mes. “Dios está en todo Chile, pero atiende en Santiago”, dice entre risas.

Su holding -que partió en 2000 con la firma Saprosem- ha tenido un crecimiento de 20% en los últimos tres años. Una de sus grandes apuestas es Oleotop, que aumentará en 50% su producción de aceite, desde 20 mil a 30 mil toneladas anuales. La otra es Avenatop, con la que partió el año pasado, que pretende duplicar su capacidad, hoy en 20 mil toneladas al año. Su tarea, reconoce, no es fácil.

El terremoto impactó la región de donde Von Baer es oriunda y con ello el negocio: los silos se cayeron en la zona central y los agricultores no pudieron entregar el producto. Quedaron muchos campos sin cosechar y otras producciones sin posibilidades de comercializar. Fue un “terremoto blando”, como ella lo denomina. “Los precios bajaron, porque no hubo bodegaje para recepcionar, y lo que había se tuvo que vender barato”, explica.

Otra crisis que afectó a su negocio fue la de la salmonicultura, contagiada por el virus ISA. Ese sector es un cliente relevante en aceite y trigo. “Se llevan la mitad de la producción de aceite, lo que se vio alicaído por la crisis. Por eso salimos a buscar otros mercados en 2008”, cuenta.

Los temas que impulsará desde la mesa de la SNA

Transgénicos:

Es uno de los temas que quiere apoyar con fuerza. Karina von Baer ya conversó el tema con la Comisión Agrícola de la Cámara de Diputados. “Hay que revisar la ley y manejar las partes que se puedan sacar ahora”, señala.

Ley de bosque nativo:

Considera que es un tema fundamental para la zona sur hacer un manejo sustentable del bosque nativo, para no perder el recurso. “En Chile hay 10 millones de hectáreas de bosque nativo, de las cuales cuatro millones son productivas. Participan entre 3% y 4% en la industria forestal de Chile, pero tienen un tremendo potencial”, afirma la empresaria, quien es partidaria de valorizar el bosque nativo. Financiamiento a agricultores

“Si un agricultor en una casa comercial quiere financiar una siembra, por ejemplo, le dan una tasa de 1% o 1,5% mensual, mientras que en la banca puede obtener 0,4%. Hay un gap muy grande y es relevante para mejorar la competitividad de nuestros agricultores”, señala Von Baer. Cree que hay que valorizar mejor la siembra, a través de una fórmula legal. “Que las garantías tengan mayor valor para la casa financiera”, explica.

Incluir a la población rural en el desarrollo agrícola:

Cree en el tema del encadenamiento; esto es, conectar a la empresa con el productor. Por el lado de la empresa, “que haya un traspaso de know how de cómo manejar la siembra y, por el lado de los agricultores, que tengan la certeza de que alguien les va a comprar los productos y puedan levantar los capitales de forma más barata”, señala la empresaria agrícola.

Bioenergía:

Ve una oportunidad en el uso de desechos agrícolas y de bosques. “El 20% de la matriz es bioenergía, básicamente leña, y el 60% de la energía habitacional. Hay que transformarlo en leña moderna, pelet, chips, tecnologizar el sistema”, dice Von Baer.