Blog
  • Compartir
Robos y mercado negro

noticia4Una editorial de El Mercurio destacó a Producto Protegido como una de las soluciones a la reventa de especies robadas.

Diario El Mercurio. 13 abril 2009.

Robos y mercado negro: medidas técnicas

Las tasas de robos de un país tienen estrecha correlación con la magnitud de los mercados negros en que se revenden las especies sustraídas. Chile no es la excepción, y las altas tasas de delitos contra la propiedad que nos aquejan se deben en gran parte a la existencia de un gran mercado negro de reventa de especies robadas.

En este cuadro, si bien la prevención social y el control de la delincuencia son muy determinantes, hay otra clase de medidas que, siendo de relativo bajo costo, pueden tener gran efecto en reducir esta clase de delitos.

Respecto de los mercados negros, sería necesario que el país tuviera una política de largo plazo, amplia -que contara con la concurrencia no sólo de las policías, sino también de municipalidades y del Servicio de Impuestos Internos, entre otras agencias- y basada en evidencia. Parte de tal política debería consistir en masificar experiencias que se hayan probado exitosas.

Por ejemplo, marcar los bienes con un código imborrable es parte del conjunto de acciones que recomienda la prevención situacional de la delincuencia. Esto busca modificar la situación en que ocurren los delitos, para hacerlos menos atractivos para los hechores. Bienes fácilmente identificables como robados tendrán un menor valor de reventa, al reducir los potenciales compradores sólo a los que a sabiendas compran bienes robados. Eso desincentiva su sustracción. Hasta ahora, sin embargo, esta idea simple y eficaz no se ha aplicado sistemáticamente en comunidades o barrios, porque cada uno tenía que idear algún mecanismo artesanal para marcar los bienes.

Ahora, sin embargo, una empresa ha creado un servicio de marcado de bienes, que se ha aplicado en Peñalolén con apoyo de su alcalde y de la Subsecretaría de Carabineros. Esta tecnología hace posible, además, guardar la información en una base de datos que permitirá a los órganos de control identificar al dueño de los bienes, facilitando así su recuperación. Es una prometedora práctica de reducción de la delincuencia. Sin embargo, para evitar el simple desplazamiento de ésta desde una zona a otra de la ciudad, sería preciso que, además de complementar las otras áreas de prevención y control de la delincuencia, esta técnica se evalúe y sistematice, y se facilite su masificación en barrios con altos índices de robos.