Una intensa Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se vivió en Glasgow bajo un contexto de extrema urgencia debido a la intensificación del cambio climático que, según el informe de agosto del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU, IPCC, está afectando a todas las regiones del planeta.

Para afrontar esto, la COP26 se desarrolló con la intención de establecer nuevos objetivos climáticos para los próximos años y como mencionó Gonzalo Muñoz, High Level Climate Action Champion COP26, también para “atraer el liderazgo de actores no estatales para apoyar una mayor ambición de los gobiernos y acelerar la acción hacia los objetivos del Acuerdo de París”. Si bien no se logró todo lo esperado, si se vieron muchas señales de progreso.

Tras largas discusiones que se extendieron hasta el sábado, se emitió un documento final el cual fue firmado por los casi 200 países asistentes el cual se espera que plasme una agenda para la próxima década.

Dentro de la conferencia, sin duda de que el principal objetivo era mantener viva la llama del 1,5 °C, ya que según explicó a BBC Mundo Michael Oppenheimer, experto en cambio climático de la Universidad de Princeton «hay una diferencia notable entre los riesgos con un aumento de 1,5 °C versus un incremento de 2 °C» (ver imagen).

Si se quiere cumplir la meta de 1,5 °C debe existir un compromiso real tanto de entidades publicas como privadas ya que para el 2030, hay que alcanzar a disminuir las emisiones CO2 en un 45%, una meta ambiciosa pero que en Glasgow se vio una convergencia sin precedentes entre inversores, empresas, ciudades y regiones subnacionales en búsqueda de impulsar la transformación de la economía real. Ahora todos los actores deben cumplir.

Si bien en Glasgow no se ha garantizado el 1,5 °C, si se ha mantenido viva la perspectiva de lograrlo haciendo un llamado a los gobiernos que volverán el próximo año con objetivos a corto plazo alineados con París.

Glasgow también acelerará el alejamiento del carbón y los combustibles fósiles y aumentará la importancia de abordar las pérdidas y los daños, sin embargo, aún hay mucho más por hacer en estos temas con el objetivo en mente de poner a la resiliencia en el centro de la acción climática en solidaridad con las comunidades vulnerables.

Otro anuncio importante que se realizó en Glasgow fue el compromiso de más de 40 países incluido Chile, uno de los principales consumidores de carbón del mundo, en reducir su uso, algo que por primera vez se nombra de forma explícita como raíz de las causas del calentamiento global.

Chile no se quedó ahí. También a través del biministro de Energía y Minería Juan Carlos Jobet, presentó una estrategia a largo plazo en la cual define los lineamientos que seguirá de aquí al 2050 para lograr la carbono neutralidad y reducir los efector del cambio climático.

Esta hoja de ruta se suma a la estrategia nacional de electromovilidad la cual tiene como objetivo que al año 2050, un total de 40% de los vehículos particulares y el 100% de los vehículos de transporte público sean eléctricos, algo que hará que existan vehículos más limpios y menos ruidosos, ya que el transporte en el país es el segundo emisor más importante de gases de efecto invernadero.

Además, el biministro participó junto a Bill Gates y al ministro canadiense de Medio Ambiente y Cambio Climático, Jonathan Wilkinson, en una actividad que busca promover la importancia de la innovación en energía limpia para alcanzar los objetivos climáticos globales.

En junio, Bill Gates participó en el evento de energías limpias e innovación más importante del año el CEM12MI6 organizado por Chile este año, donde comentó que si se quiere solucionar la crisis climática “la innovación y nuevas tecnologías en energías limpias tienen que ser el eje central”, algo que desde Endeavor impulsamos día a día, con emprendedores a lo largo de todo el país buscando soluciones que vayan en línea con el triple impacto.

Bajo este contexto, tres emprendedores Endeavor estuvieron presentes en la COP26 Gonzalo Muñoz fundador de TriCiclos, Matías Sjögren Cofundador de Biofiltro y Leo Prieto, fundador de ODD Industries y Lemu proyecto por el cual fue invitado a conversar sobre inteligencia artificial y el “atlas de la biósfera” que creó.

Aún que según el informe difundido por Climate Action Tracker (CAT), los planes presentados para 2030 ponen al mundo en un escenario de 2,4 grados a finales de siglo como dijo Leo Prieto «If you can be ambitious in Patagonia we can be ambitious anywhere in the world».

Si el 2020 y 2021 nos enseñó a producir lo mismo reduciendo movimientos y consumo energético, en 2022 hay que aprender a producir más con menos y a no dejar más huella para conseguir un futuro más respetuoso donde las organizaciones vean las mejoras sociales y medioambientales no solo como estrategias empresariales, sino como oportunidades de contribuir con el mundo, siempre con el 1,5 °C en el horizonte.

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