Mucho se ha dicho respecto a los impactos de la crisis sanitaria que nos afecta, considerando que claramente más del 50% de la población se enfrenta a una situación de esta envergadura por primera vez en su vida. Los efectos negativos inmediatos y futuros son bastante evidentes en todos los ámbitos; sin embargo, como cada crisis registrada en la historia, ésta obliga a las personas a desplegar su máximo potencial creativo y, sobre todo, adaptativo.

A continuación, Sergio López, Emprendedor Endeavor y fundador y CEO de Proactiveoffice entrega algunas recomendaciones importantes para las organizaciones en tiempos de pandemia: 

  • Ubicuidad:  Quedó demostrado que casi todas las actividades –intelectuales y de gestión– entre personas son viables de ser ejecutadas en forma remota desde cualquier parte, rompiendo así paradigmas instaurados hace siglos, basados principalmente en la desconfianza respecto de la capacidad de coordinarse. Acá, la gestión basada en objetivos ha tomado un rol fundamental, migrando hacia estructuras matriciales, desarrollándose nuevas formas de valorización profesional, donde las competencias basadas en el orden, la prolijidad y principalmente la autogestión y conciencia laboral para cumplir con los objetivos planteados en los plazos más breves posibles, definen la nueva vara con que los profesionales son evaluados y valorados.
  • Digitalización: La paulatina transformación digital iniciada en los 80, impulsada el 2000 y aún en curso en pleno 2020, no dejó opción para seguir dudando ni esperando a quienes no estuvieran dispuestos a implementar los cambios tecnológicos mínimos necesarios para seguir operando. La tecnología logra evidenciar el valor de las plataformas digitales para procesos de selección de iniciativas, asignación de capital, evaluación, adjudicación, planificación, ejecución, control y cierre de proyectos y contratos en entornos colaborativos y digitalizados de manera integrada. Adicionalmente, para los stakeholders y directores, un entorno digitalizado ofrece un potencial infinito de generación de reportería a todo nivel, sea éste directivo, ejecutivo u operacional, lo que sumado a las posibilidades que ofrecen las ciencias de datos, el Machine Learning y la inteligencia artificial agregan una nueva y atractiva dimensión orientada a explotar datos cotidianos para construir estadísticas y algoritmos analíticos capaces de predecir tendencias y tomar acciones en pro de los objetivos corporativos.
  • Orden y reorganización: Este nuevo contexto ha generado la necesidad de ordenar y reorganizarse para poder seguir produciendo; si bien en la mayoría de los casos ya se contaba con avances en este sentido, la pandemia ha generado la oportunidad única de no ofrecer alternativas; bajando de esta forma a niveles mínimos el factor más duro y responsable muchas veces del progreso: la riesgosa “resistencia al cambio”. La administración de portafolios y carteras numerosas, si ya eran difíciles de gestionar manualmente de manera presencial, en esta nueva realidad remota se vuelve casi imposible. Principalmente por que los entornos colaborativos basados en estructuras metodológicamente ordenadas, digitalizadas y trazables proporcionan valiosos aportes facilitando los ciclos de vida productivos desde la captura de datos directamente desde su origen con la implementación de IoT (Sensorización e Internet de las cosas), Aplicaciones móviles, video analítica, entre otras.

  • Centralización: Nunca fue tan importante disponer de repositorios centralizados de información fidedigna y actualizada para articular el trabajo colaborativo y de diferentes ámbitos. Las posibilidades que ofrece tener unificadas tanto las versiones finales, originales y aprobadas de los proyectos de cualquier organización pueden ser sumamente relevantes al tomar decisiones. Bajo este tipo de escenario, la centralización se podría decir que es el driver de base para montar un entorno de colaboración entre miembros de un mismo equipo y colaboradores de áreas distintas e, incluso, externos a una organización mandante. Sin embargo, es importante considerar factores críticos de seguridad de la información y controles de acceso diferenciados para los usuarios, roles y funcionalidades ya que sin estos aspectos bien controlados, cualquier implementación se vuelve inviable, aún con una crisis de magnitud global.
  • Optimización: Siempre es clave para cualquier empresa ser conscientes de que las ventajas competitivas hacen la diferencia y garantizan continuidad y liderazgo en cualquier mercado. En este ámbito, cada optimización basada en la digitalización, además de simplificar y ganar valor en los procesos, se convierte en una fuente de captura de datos muy relevante ya que da la posibilidad de crear las condiciones para la posterior entrada en juego de las ciencias de datos, facilitando todo tipo de análisis basados, por ejemplo, en machine learning e inteligencia artificial.
  • Productividad: El santo grial de las compañías exitosas en algunos casos se está viendo favorecido con estas nuevas condiciones de operación remota dependiendo eso sí, del tipo de propuesta de valor de cada organización. Desde nuestra región, enfrentamos grandes desafíos relacionados con este factor productivo, pues aún esté pendiente cambiar –o al menos equilibrar– nuestra matriz productiva, llevándola desde una extractivista a otra basada en el conocimiento y la construcción de valor agregado. Hay ejemplos concretos en cada país de la región de empresas que han logrado construir, empaquetar y escalar sus ofertas a los mercados globales y cada una de ellas ha tenido como factor común un estricto y ambicioso foco en la productividad; claramente, esto es una señal que hay que tomar en cuenta.
  • Cercanía y humanidad:  Es importante que las jefaturas estén preocupadas de estar en contacto con sus colaboradores, de manera más recurrente, convocando a instancias de conversación individuales y grupales, no sólo para coordinar quehaceres laborales, sino dando espacio para tener conversaciones más humanas que mantengan los lazos de compromiso empatizando y valorando las mejoras en la calidad de vida de las personas por el hecho de poder desempeñarse profesionalmente desde sus hogares. En este ámbito, la oportunidad de construir nuevas formas de liderazgo es única y evidente. No hay que dejar pasar la oportunidad de fortalecerse y ayudar a otros en el camino, aportando con los talentos propios y contribuyendo al crecimiento de empresas que ojalá consideren el triple impacto (Social, Ambiental y Económico) como un horizonte hacia donde caminar.

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